Skip to content

o o o o o o o o o o o o o o o o o o o

Category Archives: programas de escritura

Un canto rodado cabe en una gomera

y lastima al pájaro

Porque a nadie se le ocurriría tirarle con un diamante. Una piedra injusta,

una piedra certera, una piedra rapaz,

una piedra fría que sobrevuela la mañana

manchada de rojo.

O tal vez una piedra que no pudo hacer impacto.

Una piedra cayendo del cielo.

Hasta que alguien la encuentra y se la mete en el bolsillo.

(…)

Son cientos de ñus buscando pasturas.

Y tres o cuatro leones.

Cómo no pensar que

podrían destrozarlos con sus cuernos

por pequeños que sean.

Pero los ñus por naturaleza

ceden a los leones algún hijo.

En eso se parecen a los pueblos.

Detrás de los leones

vienen las hienas.

(…)

Este animal, muerto hace quinde días,

cruzó, como quien dice, un río.

Yace a la sombra de unos eucaliptos

al costado de la ruta: casi un bulto informe

de pelos mezclados con sangre seca,

los huesos pardos saliendo del vientre

como ramas, la delicada cabeza

vuelta hacia atrás, los ojos vacíos.

Ya sin hambre ni sed,

y a medias oculto por la maleza,

cualquier interpretación que pueda dársele

será incidental; no es un letrero

ni espejo de nada. Podría seguir allí

por tiempo indefinido, en su santuario,

oscuro entre árboles medicinales.

(…)

Ser punk era tener un plan B. Ahora que lo pienso, no había otro secreto. Ser punk era tener un plan B incluso como alternativa al punk. Ser punk significaba, contra todas las expectativas, elegir el plan B, vivir en la B, hacer de eso una causa. Habitar el punto ciego de la foto familiar, y que ese estar fuera de foco fuera la tierra más lejana.

A esa conclusión llegamos una tarde de 1983 mientras Mick Jones cantaba Stay Free.

(…)

Sumergido en el fondo de mi vida

un conejo ángel pugna por salir

él no está enfermo de palabras

como yo

y no solamente quiere

jugar y hacer piruetas fuera de mí

quiere deshacerse de mí.

 

En: hierba sobre el mundo castigado, poema coral atribuido al “Colectivo poético involuntario”, compuesto por Teresa Arijón y María Mascheroni a partir de la producción de los poetas argentinos nacidos entre 1955 y 1965. Lectura imprescindible. Ya en librerías de Buenos Aires.

MoRP

Basel Abbas y Ruanne Abou-Rahme, The Incidental Insurgents (instalación, 2012-2014)

ZH

Zbigniew Herbert, en: Epílogo de la tormenta (1998).

Creo que nuestra gran innovación se dio precisamente en forma de participación, o mejor dicho, en el sentido de participación, y en eso diferimos de lo que se propone en la Europa supercivilizada o en los EUA: aquí somos “más pesados”, tal vez porque los problemas se verificaron de un modo más violento. (…) Brasil es una especie de síntesis de pueblos, razas, costumbres, donde el europeo habla pero no habla tan alto, a no ser en los medios universalistas académicos, que no son “creación cultural” y sí un remedo. La creación, incluso ya en Tarsila y principalmente en Oswald de Andrade, posee una carga subjetiva que difiere mucho del racionalismo europeo, es nuestro “plan”, que Guy Brett supo entender muy bien y los europeos van a tener que tragarse, incluso con gusto, porque están ahítos de todo y pareciera que la civilización saturada les está secando la imaginación. De esa forma y desde este punto de vista se explica el liderazgo de vanguardia que ejercemos desde aquí: Brasil está destinado a ser una especie de líder del tercer mundo, o su cara más sintética, especialmente con el correr del tiempo, cuando nos libremos de los prejuicios universalistas, de la enseñanza y la cultura caducas, la imitación europea, etc., y también política y socialmente. Pero tiene que pasar el tiempo. Tal vez se convierta en un nuevo país imperialista, tan terrible como los EUA, dominante y diabólico: tiene todas las condiciones para eso. Políticamente, a mi entender, hay que tener conciencia de eso pero no aceptarlo como una fatalidad y sí desde una perspectiva crítica, y al menos intentar modificar esta estructura preimperialista pensando en otra que no tenga que ser fatalmente capitalista-imperialista. Para mí no alcanza con esta constatación, sino que también debe haber el sueño de un mundo nuevo para que el futuro no sea la repetición de este, o incluso peor que este. Para Marcuse los artistas, filósofos, etc. son los que tienen conciencia de esto o “actúan marginalmente” porque no pertenecen a una “clase social” definida sino que son lo que él llama “desclasados”, y en eso se identifican con lo marginal, es decir, con aquellos que ejercen actividades marginales al trabajo productivo alienante: el trabajo del artista es productivo, pero en el sentido real de la producción-producción, creativo y no alienante, como los trabajos que existen en general en una sociedad capitalista. Cuando digo “posición al margen” quiero expresar algo semejante a ese concepto marcuseano: no se trata de la gratuidad marginal ni de querer ser marginal a la fuerza, sino de ubicar el lugar del creador en un sentido social bien claro, ya que no sólo denuncia una sociedad alienada de sí misma sino que propone, a través de una posición permanentemente crítica, la desmistificación de los mitos de la clase dominante, de las fuerzas de la represión, que más allá de la represión natural, individual, inherente a la psiquis de cada uno, son la “más-represión” y todo lo que implica mantener esa más-represión…

Hélio Oiticica, noviembre de 1968

zapaterocallejerobabelouedBab El Oued, Argelia, 2013 (foto mía, arriba), y Rimbick, India, 2014 (foto de T, a continuación)

zapateroRimbickBazaar

HHmanuscrito1

Hilda Hilst, de las versiones de Cartas de um sedutor (c. 1990)

Fogatas para combatir el frío y la intemperie, cocinar, festejar, señalar el lugar recuperado y vuelto a poblar, o donde se ha perdido la batalla y quedan algunos dando coletazos como peces fuera del agua, como poemas que fueron escritos y destruidos, quemados por el fuego una larga noche inhóspita o dichosa, ¿qué sabemos? (Jamás olvidaremos esa quema, que fue copiosa y dio luz y calor suficiente hasta que se encendiera el amanecer que en comparación se veía anémico.) Poemas como cometas con su cabellera desplegada aun cuando su núcleo está muerto, porque así son los poemas. Luces que rasgan el cielo y las vidas en dos. Luces sin sombra en la tierra. Sin brillo, la veta mineral, la gema incrustada en su capuchón hermético de cromo y berilo por miles y miles y miles de años; como la nuez antes de nacer. Y la nuez cascada, rota y opaca en carne viva, en silencio. En el más absoluto silencio, poemas. Los peligros del bosque. Lianas, donde no hay palabras, como fogatas. O la rosa de los vientos en forma de Cruz del Sur fraguada en plata, llamada de Agadez, que dan los padres de la tribu Tuareg a sus hijos “porque no se sabe dónde iremos a morir”. Porque el fuego devora la vida del aire, y el aire vive del cuerpo vivo que lo devora. Lianas porque no hay palabras porque hay poemas.

BB (inédito, de Anubis, en preparación)